El problema
Una bodega vende dos productos a la vez: el vino y la historia detrás del vino. La distribución física tiene años de oficio consolidado. El canal digital — donde se descubren bodegas pequeñas, se planifican visitas enoturísticas y los sumilleres y compradores extranjeros buscan referencias — sigue construido como una web institucional de hace una década. La generación que decidirá el consumo de vino en los próximos veinte años se informa en internet.
Cómo lo abordamos
Trabajamos posicionamiento SEO en términos de búsqueda de enoturismo y compra directa. Diseñamos campañas segmentadas por mercado nacional y de exportación. Construimos branding visual y audiovisual que respeta la tradición traducida a códigos contemporáneos. La bodega tiene que existir en internet con la misma dignidad con la que existe en sala.